UN SORTEO CON VIRUS
Jaime es un joven de 23 años que ya tiene móvil.
Un día estaba navegando por internet y se metió en un sorteo donde el ganador se llevaba un móvil, y participó.
Jaime unos días después volvió a coger el móvil y mientras estaba viendo vídeos,alguien le llamó por teléfono y cogió.
Eran los dueños del sorteo y le anunciaron que había ganado el premio. Al día siguiente le llegó el paquete y cuando lo abrió, dentro estaba el móvil.
Unas horas más tarde cambió todos sus datos, aplicaciones... al móvil nuevo.
El problema es que no sabía que los dueños del sorteo manejaban el móvil, los dueños le empezaron a robar dinero del banco, cogiendo datos, contactos, etc.
Jaime vio que se empezó a quedar sin dinero y que casi no le daba para pagar las facturas de la casa, así que rápidamente denunció al sitio web y llamó a la policía.
Jaime solo tenía una opción,vender su casa e irse a vivir con sus padres.
De ese modo,Jaime aprendió una lección:”No se debe participar en sorteos desconocidos”
