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Ciberseguridad en el mundo

Dibujos

Colegio Marymount

<p>Había una vez un niño llamado Luis que siempre llevaba en su mano un celular de gran tamaño. Yo lo miraba siempre desde mi casa porque somos vecinos. Lo veía cuando iba al parque, cuando salía al colegio o cuando caminaba con su mamá.<br class='autobr' />
Cuando íbamos al taller de fútbol, su mamá siempre traía el balón en la mano. En cambio, Luis solo cargaba su celular. Sus ojos brillaban como dos linternas azules frente a la pantalla. Parecía que para él no existía nada más en el mundo. Un día, rumbo a casa, los observé entrando a una tienda. Escuché que Luis decía: «¡Es mi último video, mami! No quiero perdérmelo. ¡Luego me tomas una foto!». Su mamá le preguntaba con cariño: «¿Cómo te fue hoy? ¿Hiciste nuevos amigos?». Pero Luis no le respondía nada por seguir mirando la pantalla.<br class='autobr' />
Al día siguiente, Luis llegó del colegio muy triste y preocupado. Me acerqué y le pregunté qué le pasaba. Él me respondió: «He reprobado todos los exámenes». Yo le dije que debió estudiar más, pero él se fue corriendo a su casa pues tenía prisa ya que debía de ver los últimos videos del día y conectarse en los videojuegos. Antes de entrar, me gritó: «¡Ven a mi casa más tarde!»<br class='autobr' />
Por la tarde fui a visitarlo. Llevé mis cosas favoritas para mostrárselas a mi nuevo amigo. Le enseñé mis medallas, mis diplomas y mi álbum de fotos familiares. Le mostré una foto donde salgo abrazando a toda mi familia en un cumpleaños, todos con la cara llena de pastel y riendo a carcajadas.<br class='autobr' />
Luis miró la foto, se puso muy triste y soltó una lágrima.<br class='autobr' />
—¿En qué momento pasó todo esto? ¿Dónde quedaron mis recuerdos? —dijo Luis bajando la mirada—. ¿Cómo pude ignorar las cosas importantes?<br class='autobr' />
Luis se sentía muy mal, se lamentaba. He pasado gran parte de mi tiempo viendo videos y videojuegos. No tengo muchas fotos con mi familia porque he rechazado cenas y almuerzos. Ya no recuerdo las risas con ellos porque siempre he preferido quedarme solo en Casa frente a las pantallas me estaba quedando solito y me estaba perdiendo de lo más bonito que es estar con ellos".<br class='autobr' />
Después de ese día Luis ya no era el mismo. Se quedaba encerrado en su cuarto, no tenía fuerzas ni para levantarse a jugar. Ya no le importaba nada más pensaba que ya había perdido todos sus recuerdos bonitos y que nunca más los volvería a recuperar.<br class='autobr' />
No sabía cómo volver a ser un niño feliz con su familia y el sueño de tener una medalla o un diploma académico para Luis estaba perdido.<br class='autobr' />
Pero luego Luis un día me busco muy desesperado, secándose las lágrimas de los ojos y diciéndome: Tal vez ahora puedo hacer que todo sea distinto, ¿Cómo podría lograrlo? Junto a mi nuevo amigo Luis, armamos un plan para recuperar el tiempo perdido. Pusimos reglas muy claras. Por ejemplo, decidimos que el celular se quedara durmiendo en un cajón durante la hora de la comida y mientras hacemos la tarea.<br class='autobr' />
El cambio ha sido muy impresionante. Ahora Luis tiene más energía y juega más conmigo. Lo mejor de todo es que ahora pasa mucho tiempo con su familia. En una tarde lo ví desde su ventana en la cocina preparando un gran pastel, disfrutando el momento. Le va mucho mejor en el colegio. <br class='autobr' />
Desde ese día Luis estaba disfrutando de todos los momentos con su entorno y lo que estaba viviendo quedará en el recuerdo que nunca olvidará.</p>
VER

LUIS Y LOS RECUERDOS PERDIDOS

Cuentos

Peruano Español (Sede Lambayeque)

<p>El internet no es seguro<br class='autobr' />
Aunque así nos lo parezca<br class='autobr' />
hay que ir con cuidado<br class='autobr' />
y con mucha cabeza.</p>
<p>Navegar solos no debemos<br class='autobr' />
ni poner nuestro nombre completo<br class='autobr' />
con cuidado siempre hay que ir<br class='autobr' />
ya que te pueden mentir.</p>
<p>El mal uso puede llegar<br class='autobr' />
a romperte la tablet de un pispas<br class='autobr' />
ten cuidado cuando quedes<br class='autobr' />
y también cuando llegues.</p>
<p>Cuando tu nombre te pidan<br class='autobr' />
no lo des aunque tú quieras<br class='autobr' />
ya que muy seguro no es<br class='autobr' />
ni tu edad, ni tu numero, ni tampoco tu email.</p>
<p>Cuando te pidan algo<br class='autobr' />
haz como si no has escuchado<br class='autobr' />
y así ignora las palabras de un extraño<br class='autobr' />
cuando estés en tu cuarto.</p>
<p>Ya he llegado a su fin y solo tengo que decir…<br class='autobr' />
que si lo has entendido me alegro<br class='autobr' />
ya que dar mal uso al internet<br class='autobr' />
muy peligroso es.</p>
VER

CUIDADO CON INTERNET

Poesías

La Anunciata - FESD

Cortesía Colabora