PRIMARIA Categoría
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No pongas contraseñas muy fáciles

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CRA Padre Hoyos

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DENTRO DE LA NUBE

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CEIP. Hnos. San Isidoro y Sta. Florentina

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SEGURIDAD CON LAS APLICACIONES FALSAS

Dibujos

La Anunciata - FESD

<p>En un pequeño pueblo junto al mar vivía Tomás, un chico al que le fascinaban las historias antiguas. Desde su ventana podía ver un faro viejo, abandonado desde hacía décadas. Los adultos decían que ya no servía. En la era de los GPS y los satélites, ¿quién necesitaba un faro?</p>
<p>Una tarde, mientras el cielo se teñía de naranja, decidió acercarse. Caminó por la playa sintiendo la arena fría bajo los pies hasta llegar a la base. La puerta estaba entreabierta, como si llevara años esperando.</p>
<p>—Qué raro… —murmuró.</p>
<p>Subió por la escalera de caracol. Cada paso resonaba en el silencio. Al llegar arriba encontró algo inesperado: una luz tenue brillaba en el centro de la sala. No era una lámpara común, sino una esfera flotante que parecía hecha de agua y luz, como un recuerdo atrapado en el aire.</p>
<p>—Hola… —dijo, sin saber muy bien por qué.</p>
<p>La esfera vibró suavemente y respondió con una voz tranquila:</p>
<p>—Has tardado en venir.</p>
<p>Tomás dio un paso atrás.</p>
<p>—¿Qué eres?</p>
<p>—Soy la memoria del faro. Durante siglos guié a los barcos en la oscuridad. Pero ahora nadie me escucha. El mundo prefiere las pantallas a las estrellas.</p>
<p>—¿Por qué sigues aquí?</p>
<p>—Porque aún hay quienes necesitan encontrar el camino, aunque no lo sepan.</p>
<p>Pensó en los pescadores que salían cada madrugada, en las tormentas inesperadas, en las noches sin luna. Pensó también en algo más cercano: en cómo él mismo pasaba horas mirando una pantalla sin recordar nada de lo que había visto. Siempre conectado. Siempre perdido.</p>
<p>—Pero el faro está abandonado… —dijo.</p>
<p>—Solo le parece —respondió la luz—. Lo importante no es que otros crean en mí, sino que alguien recuerde que puedo ayudar.</p>
<p>Tomás sintió algo cambiar dentro de él. Tal vez el faro no estaba muerto. Solo olvidado. Como tantas cosas en el mundo digital: la conversación cara a cara, la atención real, la memoria que no cabe en un algoritmo.</p>
<p>Al día siguiente volvió con herramientas. Limpió ventanas, quitó polvo y arregló lo que pudo. Trabajó en silencio durante días, y poco a poco otros se unieron. Primero un pescador, luego una señora mayor, después varios niños. Nadie sabía exactamente por qué lo hacía, pero todos sentían que recuperar algo olvidado era también una forma de cuidar el futuro.</p>
<p>Una noche, cuando una tormenta azotó la costa, el faro volvió a brillar con firmeza. Su luz atravesó la lluvia y guió a varios barcos de regreso al puerto. Desde entonces, nunca volvió a apagarse.</p>
<p>Tomás, mirando la luz girar en la oscuridad, sonrió. Sabía que no estaba solo, y que incluso las cosas olvidadas pueden volver a tener sentido si alguien decide prestarles atención.</p>
<p>Y en lo alto del faro, la esfera brilló un poco más, como si también ella estuviera sonriendo.</p>
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EL FARO DE LAS MAREAS SILENCIOSAS

Cuentos

Colegio español de Abu Dhabi

<p>LA SOSTENIBILIDAD EN LA ERA DIGITAL</p>
<p>Había una vez, en un mundo no muy diferente al nuestro, una ciudad llamada Nube.</p>
<p>En ella, casi todo era digital: las cartas se enviaban por mensajes, las bibliotecas estaban en tabletas y las tiendas existían dentro de pantallas. La gente creía que, al vivir en la nube, su vida no dejaba huella en la Tierra.</p>
<p>Pero un día, Lia, una joven programadora curiosa, descubrió algo extraño. Mientras trabajaba en su ordenador, noto que los servidores de la ciudad consumían enormes cantidades de energía. Aquellas maquinas mantenían vivos los correos, los videos y los juegos que todos los niños disfrutaban. Intrigada, Lia decidió investigar. Descubrió que cada foto guardada, cada video reproducido y cada archivo olvidado requería electricidad para existir en la Nube. No era magia, eran miles de ordenadores trabando sin descanso. Preocupada, Lia reunió a sus amigos: Tomas, que diseñaba aplicaciones y Sara que enseñaba en la escuela digital de la ciudad de Nube. Lia dijo: “Si queremos que nuestro futuro sea sostenible debemos aprender a usar la tecnología con responsabilidad”. Así comenzaron un pequeño movimiento en Nube. Enseñaron a las personas a borrar archivos innecesarios, a programar aplicaciones que usaran menos energía y a alimentar los centros de datos con energía solar y eólica.</p>
<p>Al principio, muchos pensaban que esos pequeños cambios no harían diferencia. Pero poco a poco la ciudad cambio. Loa servidores consumían menos energía, los dispositivos duraban más tiempo y la gente entendió que incluso en el mundo digital nuestras decisiones afectan al planeta. Un día mirando en cielo desde el techo de un centro de datos cubiertos de paneles solares, Lia sonrió y dijo:” La sostenibilidad no es solo cuidar los bosques o los océanos, también es cuidar la forma en la que usamos la tecnología”. Y desde entonces, em la Nube cada nueva aplicación, cada archivo guardado y cada innovación se hacía con una pregunta en mente: “¿Ayuda esto a construir un futuro digital que también cuide la Tierra?”</p>
<p>Y así, la ciudad aprendió que incluso en la era digital, el planeta seguía siendo el hogar de todos.</p>
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La sostenibilidad en la era digital

Cuentos

Santa María de la Expectación

<p><span class="spip-puce ltr"><b>–</b></span> ¡Hola, soy TIC y soy un extraterrestre de la galaxia Wifi! Hoy os voy a contar una historia que me ocurrió a mí hace unas pocas semanas.</p>
<p>Era un día normal, yo estaba caminando hacia el trabajo, todo parecía normal hasta que vi una cápsula en medio de la calle.</p>
<p>Yo por curiosidad, decidí subirme a la cápsula para ver mejor lo que era. Nada más entrar, me arrepentí, intenté salir, pero no pude: el viento había cerrado la puerta. Estaba muy nervioso y me puse a tocar todo lo que encontré. ¡Había un montón de botones! Obviamente los toqué todos. Al principio no pasaba nada, pero unos segundos más tarde empecé a oír unos ruidos muy extraños y casi de inmediato la cápsula salió volando. Pronto averigüé lo que había pasado. Cuando estaba tocando los botones toqué sin querer el botón de despegar y ahora estaba volando a no sé dónde. Como ya no podía hacer nada, empecé a comerme unos lacasitos que llevaba en la mochila del trabajo. Luego me dormí un rato y cuando me desperté estaba en un lugar muy raro. Me bajé de la cápsula y vi a un montón de gente que no había visto en mi vida. Había una cosa rara en la gente. ¡No tenían antenas ni eran verdes como yo! Ahí me di cuenta de que no estaba en casa. Vi a unos niños que estaban jugando con sus móviles, embobados. Por eso mismo, en mi galaxia estaban prohibidos todos esos aparatos electrónicos.</p>
<p>Decidí ir a ver a qué estaban jugando los niños. Rápidamente me hice amigo de ellos. Se llamaban Pablo, Leo y Unai. Pero había algo que no me gustaba. Todos ellos estaban con el móvil, escribiendo cosas, viendo YouTube o Tik Tok. Además, estaban dando likes a todas las publicaciones que veían y comentando todo tipo de cosas. Lo que ellos no sabían era las consecuencias que podía tener todo lo que estaban haciendo. Había uno de ellos que estaba chateando con una persona desconocida sin saber quién estaba detrás, le estaba compartiendo sus datos y su información privada. Otro de ellos se estaba registrando en una página en la que le pedía una contraseña y él, cómo no, puso su nombre de contraseña. ¡Así era muy probable que le adivinasen la contraseña y eso sería muy peligroso! Y el último… Uy el último… Estaba publicando en Instagram cosas privadas y personales de otras personas y también estaba insultando a otra gente. Todo eso estaba fatal, por lo que decidí darles unos consejos.</p>
<p><span class="spip-puce ltr"><b>–</b></span> ¡Pablo! – Grité- No chatees con personas que no conoces porque te pueden estar engañando y mucho menos le des todos tus datos, eso es muy peligroso y puede traer consecuencias.</p>
<p><span class="spip-puce ltr"><b>–</b></span> Vale, perdón-Dijo Pablo- No sabía que podía ser tan peligroso, no volveré a hacerlo.</p>
<p><span class="spip-puce ltr"><b>–</b></span> Y tú, Leo- Continué- No te registres en páginas web que no empiezan por https por que pueden ser falsas, y tampoco pongas tu nombre de contraseña porque es muy fácil de adivinar. Debes poner una contraseña difícil, con números y letras.</p>
<p><span class="spip-puce ltr"><b>–</b></span> Muchas gracias por decírmelo- me contestó Leo- Ahora ya sé cómo proteger mi cuenta, te prometo que te voy a hacer caso y me fijaré en el inicio de las páginas web.</p>
<p><span class="spip-puce ltr"><b>–</b></span> Y, por último, Unai- Dije- No puedes publicar información de otros sin su consentimiento ni insultar a nadie. ¿A que a ti no te gustaría que te lo hicieran?</p>
<p><span class="spip-puce ltr"><b>–</b></span> Vale- Dijo Unai, a regañadientes- No lo volveré a hacer y se lo diré a mis amigos que lo hacen que eso está mal.</p>
<p><span class="spip-puce ltr"><b>–</b></span> Perfecto- Dije-Ahora sabéis como utilizar bien internet, pero no es la única manera de divertirse, podéis jugar a muchas cosas sin necesidad de esos aparatos. Si os gusta, podéis jugar al futbol o montar en bici, eso es muy divertido.</p>
<p>Después de darles esos consejos, me despedí. Fui corriendo a la cápsula y me subí en ella. Esta vez viajé más tranquilo sabiendo que había ayudado a unos niños a utilizar bien internet.</p>
<p><span class="spip-puce ltr"><b>–</b></span> Y esta es mi historia, espero que hayáis aprendido como hacer un buen uso de internet y uséis todos estos consejos que os he dado.</p>
<p> ¡FIN!</p>
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El viaje de TIC

Cuentos

CEIP JUAN DE YEPES

<p>Porque el futuro se construye con ayuda y unión,<br class='autobr' />
un mundo digital más verde empieza en tu conexión.</p>
<p>Navega siempre con calma y descarga lo necesario,<br class='autobr' />
usar la tecnología con respeto ya que es un gesto solidario.</p>
<p>Internet también tiene huella, aunque no la podamos ver,<br class='autobr' />
los datos viajan por redes y energía deben tener.</p>
<p>Cada clic deja un ineludible rastro que podemos reducir,<br class='autobr' />
si usamos bien la tecnología, sin duda aprendemos a elegir.</p>
<p>Apaga rápido lo que no uses, y luego cuida bien cada acción,<br class='autobr' />
pequeños gestos digitales que ayudan al Planeta a su protección.</p>
<p>Cuando todos cuidamos la red con respeto cada día,<br class='autobr' />
la Tierra y la tecnología vivirán en segura armonía.</p>
<p>No olvidemos que cuidar del Planeta también es saber conectar,<br class='autobr' />
y un futuro sostenible siempre juntos podemos avanzar.</p>
<p>Internet y nuestra Madre Tierra caminar pueden seguir<br class='autobr' />
si todos avanzamos y juntos nos animamos a resistir.</p>
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El Planeta precisa de nuestra ayuda

Poesías

<p>Delante de tus ojos<br class='autobr' />
tienes el mundo entero<br class='autobr' />
fots, amigos, historias<br class='autobr' />
y millones de secretos.</p>
<p>Haces clic y abres ventanas<br class='autobr' />
con otro clic las puedes cerrar<br class='autobr' />
pero no en todo lo que veas<br class='autobr' />
vas a poder confiar.</p>
<p>Ese amigo cariñoso<br class='autobr' />
del que estás encantado<br class='autobr' />
puede que no exista<br class='autobr' />
y sea un monstruo disfrazado.</p>
<p>Nunca compartas tus fotos, <br class='autobr' />
datos personales o dirección<br class='autobr' />
él espera un despiste <br class='autobr' />
para entrar en acción.</p>
<p>Si notas que algo es raro<br class='autobr' />
e incómodo te hace sentir<br class='autobr' />
cuémtale todo a tus padres<br class='autobr' />
¡No se te ocurra mentir!</p>
<p>Y si te empieza a amenazar<br class='autobr' />
y a obligarte a todo ocultar<br class='autobr' />
más pronto tú debes<br class='autobr' />
decir a todos la verdad.</p>
<p>Internet es muy bueno<br class='autobr' />
si lo sabes usar<br class='autobr' />
activa todos tus sentidos<br class='autobr' />
y no te dejes engañar.</p>
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Cuidado con los monstruos de internet

Poesías

<p>Internet es una herramienta<br class='autobr' />
que a todos siempre tienta,<br class='autobr' />
llena de entretenimiento,<br class='autobr' />
puede hacerte perder tiempo.</p>
<p>Pero para ampliar conocimientos<br class='autobr' />
nada mejor que navegar,<br class='autobr' />
miles de páginas en un momento,<br class='autobr' />
te ayudan a profundizar.</p>
<p>Pero ten mucho cuidado<br class='autobr' />
y viaja con precaución,<br class='autobr' />
pues no todo es verdad<br class='autobr' />
en cuanto a la información.</p>
<p>Es importante saber contrastar,<br class='autobr' />
incluso a un adulto tal vez preguntar.<br class='autobr' />
Ojo con los perfiles y las fotos que encuentras,<br class='autobr' />
pues más de una vez, no es lo que cuentan.</p>
<p>Usa la cabeza,<br class='autobr' />
sé cuidadoso,<br class='autobr' />
para que algo tan bueno<br class='autobr' />
no se vuelva peligroso.</p>
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NO TE ENREDES EN LA RED

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